LA TORRE DE BABEL

ES EL ANTICRISTO, LA CIENCIA OFICIAL

 

 

Dios confundirá sus lenguas, y la torre de Babel será fulminada por el rayo terrible de la Justicia Cósmica. La torre frágil, hueca y desprovista de toda espiritualidad, hoy como ayer, amenaza nuevamente a los cielos estrellados.

 

 

Los ateos enemigos del Eterno quieren asaltar el cielo, y conquistar otros mundos del espacio. Pronto serán heridos de muerte.

 

En el sagrado espacio donde sólo bullen y palpitan los innumerables mundos, reina el terror de amor y ley. Los viajes interplanetarios sólo son para las humanidades divinas del espacio estrellado. El hombre terrestre todavía no es digno de penetrar en el espacio estrellado. Póngase a un mono (chango) en un laboratorio, y obsérvese lo que sucede.

 

Cuando los hombres conquisten la luna. Cuando los ateos enemigos del eterno profanen el espacio sagrado. Cuando los sabios de la gran Babilonia llenos de orgullo y soberbia, preparen la conquista de otros mundos; entonces es el fin.

La torre de Babel caerá fulminada y de toda esta gran Babilonia no quedará piedra sobre piedra. Un Mundo se acerca, se viene aproximando a la tierra. ¡Ay de los moradores de la tierra!

 

El día del Señor (la Nueva Era de Acuario) está ya cerca, y ese mundo que se aproxima, atravesará la atmósfera, se encenderá en fuego vivo, y al caer sobre la tierra quemará con fuego toda cosa que tenga vida, y habrá un terremoto tan grande cual nunca lo hubo antes desde que existen los hombres sobre la tierra.

 

"Y las estrellas del cielo (los grandes genios de la torre de Babel, las grandes lumbreras del firmamento intelectual, los grandes señores de la gran Babilonia) cayeron sobre la tierra, como la higuera echa sus higos cuando es movida de gran viento" (Ap. 6: 13).

 

Las espigas de la ciencia materialista ya se volvieron maduras, y el hombre cosechará los frutos del deseo. Ahora recogerá el resultado de esta civilización sin Dios y sin ley.

 

"Y el cielo se apartó como un libro que es envuelto (con el choque planetario), y todo monte y las islas fueron movidos de sus lugares" (Ap. 6: 14). La nueva masa planetaria mezclada con la masa terrestre formará un mundo nuevo. Habrá cielos nuevos y tierra nueva, para la futura sexta gran raza. “Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los ricos, y los capitanes, y los fuertes, y todo siervo y todo libre (ya después de muertos y en su cuerpo astral) se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes (horrorizados y sorprendidos con un cataclismo que no aguardan, y que ni remotamente sospechan)" (Ap. 6: 15).

 

"Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira (justicia) del Cordero" (Ap. 6: 16).

 

"Porque el gran día de su ira es venido; ¿y quién podrá estar firme?" (Ap. 6: 17).

 

Realmente sólo podrán estar firmes aquellos que hayan edificado la iglesia del Cordero sobre la peña viva, el sexo. Los que edificaron su iglesia sobre la arena de las teorías, rodarán al abismo, a los mundos sumergidos, a los infiernos atómicos de la gran naturaleza. Esos son los perdidos.

 

Por aquellos días sólo serán salvados secretamente los justos. Aquellos que ya levantaron la serpiente sobre la vara, tal como lo hizo Moisés en el desierto. De ellos saldrá el semillero para la futura sexta gran raza.

 

Los tiempos del fin ya llegaron, y estamos en ellos. "Muchos son los llamados y pocos los escogidos" (Mateo 20: 16).

 

El Gran Maestro dijo: "De mil que me buscan, uno me encuentra. De mil que me encuentran, uno me sigue. De mil que me siguen, uno es mío".

Capítulo  16

“Los Siete Sellos”

Libro: Mensaje De Acuario

Samael Aun Weor